**Astrid**
Mi mente se negaba a quedarse donde debía.
Seguía vagando, deslizándose de vuelta a ese momento con Aiden como si tuviera voluntad propia. El beso. La forma en que su mano había descansado contra mi mandíbula, firme y cálida. La intensidad en sus ojos cuando me dijo que yo era más que un contrato, más que un título. Odiaba lo vívidamente que lo recordaba. Odiaba aún más lo fácilmente que mi cuerpo reaccionaba al recuerdo.
El calor volvió a subir por mi cuello, floreciendo en mis meji