Capítulo 54: Mía
- Daniel… - se quejó Vanesa al sentir los labios de él sobre su cuello.
Habían comenzado en la oficina, pero cuando se dio cuenta, él la llevó a su habitación para aumentar el nivel de los besos y caricias.
Fue una tarde de sexo intenso y ahora se sentía sin fuerzas, pero lo que más le enojaba era ver que él parecía insaciable porque seguía con mucha energía.
- Jeje ya se, estás cansada – bromeó al ver que ella hizo una mueca mientras dejaba escapar un suspiro.
- Parece que no