Capítulo 54: Mía
- Daniel… - se quejó Vanesa al sentir los labios de él sobre su cuello.
Habían comenzado en la oficina, pero cuando se dio cuenta, él la llevó a su habitación para aumentar el nivel de los besos y caricias.
Fue una tarde de sexo intenso y ahora se sentía sin fuerzas, pero lo que más le enojaba era ver que él parecía insaciable porque seguía con mucha energía.
- Jeje ya se, estás cansada – bromeó al ver que ella hizo una mueca mientras dejaba escapar un suspiro.
- Parece que no quieres que vaya a cenar.
- Es que hoy te extrañe mucho – indicó empleando un tono meloso de voz.
- ¿Tan malo es tu trabajo? – preguntó mientras se acomodaba en la cama.
- No es que sea malo, si no que odio el papeleo porque hoy me tocó ir a ver los pendientes de la empresa legal – indicó acostándose a su lado.
- Es decir, que no estás acostumbrado a hacer cosas normales – comentó ella igual buscando acomodarse en la cama.
- No es eso, lo que pasa es que ya me acostumbre a los negocios oscuros e