Dublín, dos meses atrás.
El gran día había llegado. Hoy, desenmascararía a esa arpía que quería encajarme a su hijo y, de paso, sacarme este molesto compromiso con mi padre, para ser libre. En eso no cederé frente a él.
—Hermano ¿Y si no es cierto lo del embarazo y lo hizo solo para tratar de amarrarte?— me pregunta Christian y yo ya había pensado eso.
—De ser así, más caro lo va a pagar, a mí nadie me embauca de esa manera, nadie la saca barata metiéndose con un O’Connor.
—Eres tan cuadrado, h