Corrí por los pasillos del hospital y me encontré con mi amigo gritando como loco, su respiración era irregular y mis alarmas se activaron, llamé a la enfermera y pedí que le inyectaran un calmante, con eso me pude acercar a él para seguir apaciguándolo.
-Todo saldrá bien, Nath. Te lo prometo.
-Si algo le pasa a ella yo me muero.
-No digas estupideces, debes ser fuerte por ti y por Nicco, ya pronto lo traerán del post operatorio y no te puede ver así.
-Vannah, en mi vida había sentido tanto dol