DANNA
La mujer se disculpó con la excusa de que debía ver la alcoba.
—Lo lamento. Sin embargo, deberá acompañarnos al departamento de policía para dar su declaración. Ordenaré que tomen unas muestras de las manos y uñas de su esposo, y que a usted la examinen para tener pruebas de que ha sido todo en defensa propia. Si todo ha sido como dice, seguro encontraremos su ADN bajo sus uñas, por el intento de asfixia.
—Gracias.
—¿De casualidad hay cámaras en la zona de las escaleras? —indagó y asentí.