JASON
Al día siguiente, desde tempranas horas me aposté frente a la mansión de la familia Gauthier. Ya había contactado con una agencia de detectives de la ciudad, para que le siguieran los pasos a Lucila, pero de todas maneras, quería descubrir qué estaba tramando. Pasado el mediodía, un taxi aparcó delante de la casa y ella salió, montándose en él con prisa.
Conduje con cuidado el coche que había rentado para seguirla, por unos treinta minutos, hasta que por fin el taxi se detuvo y ella bajó,