Capítulo 19
Irina subía las escaleras de su edificio casi arrastrando los pies, mirando el delicioso dulce que tenía entre sus manos. Era un pequeño cupcake decorado con glaseado de colores, y no pudo evitar sonreír al pensar en quién se lo había dejado sobre su escritorio. Era evidente que Leone había sido el responsable de ese detalle, y aunque sabía que no debía dejarse llevar por esos gestos inesperados, en el fondo no podía evitar sentirse halagada. Era un detalle muy tierno de su parte,