Roger cayó en la cama, agotado, después de mentirle a todos menos a su padre.
Cuando regresó de hablar con su padre y que le mostrara todos los cambios que había realizado en ese tiempo en la empresa, volvió a su nuevo hogar.
Quería encerrarse por un rato en esa habitación que había dejado tantos años atrás y pensar en su nueva situación.
Lo que pensó y lo que ocurrió fueron cosas distintas.
Su madre lo cazó apenas cruzó la puerta y quiso interrogarlo.
—Dime que te harás cargo y no nos dejarás