Capítulo 44: Soy tu padre, aunque seas tan desagradecida como para haberte olvidado de nosotros
Diana pudo notar la expresión de desacuerdo de su padre, aunque la intentó disimular ella lo conocía muy bien.
Alexander parecía otro hombre, se había trasformado.
A simple vista nada quedaba en él del padre amoroso y del hombre bromista y comprensivo que mostraba en muchas ocasiones.
Tampoco era ese hombre malhumorado al que ella solía llamar «el ogro del cuento», no, su esposo en ese momento era un hombre de negocios.
Un depredador dispuesto a despedazar a su padre si hacía cualquier movimien