Alexander se quedó en la cocina y la vio marchar.
No se veía como alguien que estuviera mintiendo.
Sus lágrimas no se miraban falsas ni tampoco el dolor que se mostraba en sus ojos.
Quería ir tras ella, no sabía qué era lo que deseaba escuchar, pero no soportaba verla tan infeliz por haberse casado con él.
«De nuevo he caído en lo mismo y en esta ocasión sin la intervención de mi padre», esa frase se repitió en su mente.
¿A qué se refería con caer en lo mismo?
¿En qué había intervenido ese desg