Capítulo 26: Tú nunca me verás como a una mujer, solo como a la madre de tus hijos
Diana se dirigió a la cocina, entre el dolor de cabeza por llorar y el hambre que sentía por haberse perdido la cena, cada vez se sentía de peor humor.
Aunque su malhumor tenía nombre y apellido: Alexander Turner, su esposo y el hombre más insoportable que hubiera conocido.
Ni su exmarido llegaba a ese nivel, al menos Izan se molestó en fingir durante un año que ella le agradaba.
Después mostró lo despreciable que era, pero Alexander ya lo estaba siendo desde el principio.
Bueno, de esa forma y