Alexander esperó a la tarde para reunir a sus hijos y a Diana.
Los mandó a llamar al salón y cuando estuvieron todos allí les pidió que se sentaran.
—Hoy papá les contará una historia… Un cuento —les dijo y sus hijos comenzaron a quejarse.
—Ay, no, papá, tus cuentos son muy malos. Mejor tú, mami, cuéntanos tú uno.
A Gabriel ya parecía que se le había pasado el enfado con Diana y volvía a estar apegado a ella.
—Mi mami es la mejor contando cuentos —la defendió Victoria.
La niñera, después de su