Norman estaba emocionado por la idea de pasar una noche de cine con su sobrina Blue. Desde que se habían mudado, estas pequeñas salidas se habían convertido en un refugio seguro de su vida cotidiana y sus pensamientos sobre Ariel. Le agradaba que Blue lo forzara hacer esas cosas o se convertiría completamente en una persona solitaria.
—¡Tío, esta película te va a encantar!—, exclamó Blue mientras se dirigían al cine. Norman sonrió, agradecido por la compañía y el cariño de su sobrina.
Aunque er