Cuando el avión aterrizó, los nervios de Ariel se hicieron más fuertes sentía esa inquietud en su estómago, producto de ya estar allí y porque Norman no sabía de su llegada.
¿Y si la rechazaba antes de que ella pudiera decirle nada? ¿Y si estaba tan herido que no quería ni verla? Muchas escenas pasaban en medio de su cabeza, por eso no quería llegar de improvisto.
Le hizo muchas otras llamadas mientras tomaba un taxi hacia el hotel donde tenía la reservación, pero no hubo respuestas.
Angustiada