Desde que abrió los ojos corrió al baño a tomar una ducha, envolvió su cabello en lo alto de su coronilla. Se miró al espejo un segundo, sus mejillas tornándose roja cuando vio aquellas marcas en sus hombros, deslizó sus dedos por ella y luego llevó su mano hacia su vagina.
Alejandro seguía dormido, no deseaba despertarlo. Cerró la puerta del baño y comenzó a abrir los cajones que estaban debajo del lavabo.
—Tengo mucho trabajo por hacer— dijo, mirando la mata de vellos que salía de su zona ínt