NECESITAMOS UN ABRAZO TUYO.
Marcelo
A pesar de la ausencia de Valeria en mi vida, me he prometido no caer en depresión otra vez. Es lo último que necesito ahora que mi exesposa está a punto de casarse. He intentado concentrarme en el trabajo, venir a la oficina todos los días con disciplina, pero mantener la mente enfocada es un reto.
—Señor… señor… ¡SEÑOR! —El grito de Neila me sacó abruptamente de mis pensamientos.
—¡Carajo, mujer! ¿Por qué tanta necesidad de gritar? Últimamente, todo el mundo grita.
—Pues llevo diez m