"Vamos..." Mientras pasaba las páginas cada vez más rápido, Elias murmuró algo en voz baja. Se detuvo en un documento y su corazón se aceleró. Allí estaba. Un nombre que no esperaba.
"William Ford". Leyó en voz alta, en voz baja, mientras miraba el nombre conmocionado. En la alta sociedad, el hombre era una figura conocida que conocía a algunas de las personas más poderosas del país. Los dedos de Elias estaban cerca del teléfono, pero no lo cogió. Todavía no.
Mientras armaba el rompecabezas, su