"Rhett no se detendrá", dijo Callum en voz baja, como un animal acorralado. "Pero nosotros tampoco".
La mirada de Juniper se posó en él. "No podemos seguir huyendo, Callum". Siempre está ahí, acorralándonos.
Exhaló bruscamente, se levantó y caminó por la habitación. Había mucha tensión entre ellos, pero ya no se trataba solo de sobrevivir. Ahora era algo personal. Rhett se había vuelto personal.
"Lo sé", respondió Callum con voz tensa. "Pero te juro que le haremos pagar por cada centímetro de t