Mundo ficciónIniciar sesiónRICARDO:
Estaba confundido, quería mantener la distancia entre Victoria y yo, pero cada vez nos acercábamos más. Primero porque no pude dejarla sola y empezar de nuevo; luego, al verla llorando, la había abrazado y mi corazón se saltó un latido. Había firmado un contrato con ella: la defendería, me casaría con ella para recuperar mi negocio y luego nos separaríamos. Un negocio, un simple negocio como otro cualquiera.







