Mundo ficciónIniciar sesiónVICTORIA:
El golpe seco del mazo resonó en la sala, sacándome de mis pensamientos. Miré a mi tío sin entender qué sucedía. Luego escuché la voz del juez al anunciar:
—Se suspende la sesión para un receso de treinta minutos. Un murmullo generalizado se extendió por la sala mientras la gente comenzaba a levantarse. Mi tío Alberto se inclinó hacia mí. —Vamos,






