La mujer le dijo que desde hace dos meses ella y su esposo están viviendo de alquiler en esa casa y que cuando ellos llegaron no había indicios de que alguien hubiese estado viviendo allí anteriormente, excepto por una habitación que estaba amueblada y perfectamente ordenada, pero no había prendas de vestir de nadie.
―¡Qué raro, porque esta casa yo la compré para mi prima hace un tiempo!
―No será que se ha equivocado de casa y piensa que es aquí. ―indagó muy extrañada ante la situación.
―No, yo