Esas palabras de su propio hermano han sido como un puñal directo al corazón.
—¿Desde cuándo están saliendo ellos?
Preguntó con un nudo en la garganta y su mirada perdida en el vacío.
—Desde hace apenas dos meses, pero estoy convencido de que ese hombre le ama con el alma porque la ha aceptado con sus tres hijos y hasta ya le pidió matrimonio. Ellos van en serio con su relación, y los niños lo quieren a él.
—¡No lo acepto, ella jamás será de otro hombre! Ella es mi pelirroja y nadie más debe de