Luna se ha quedado estupefacta, el hombre no está bromeando, hasta parece estar molesto con su presencia.
—Amor…
—Ya lo escuchaste, entrégame ese puto anillo y problema resuelto. Te anuncio que hoy mismo me voy de la casa, aquí no puedo vivir con el recuerdo de mi madre.
—Pero si tú te quieres ir, nosotros podemos acompañarte mi amor, por favor no nos abandones, tú necesitas ayuda, cariño, por favor permite que nosotros te ayudemos a superar esa etapa de duelo en la que tú estás encerrado todav