Llegaron a la residencial en donde Eduardo buscará una casa, él le dijo que le ayudara a elegirla, pero ella le recriminó diciéndole que ella no tiene arte ni parte en ese matrimonio suyo, por lo tanto, no es su responsabilidad elegirla.
—¿Estás celosa porque me voy a casar con otra mujer y no contigo?
—Ja, ja, ja, no tengo motivos para estar celosa.
—¿Y entonces porque no lo haces?, vamos, solo es ayudarme a elegir la más hermosa.
—Tú sabrás como la quieres, yo no conozco tus gustos ni los de