Erik salió a toda velocidad del lugar del incendio en cuanto colgó el teléfono con Kristen. Su mente iba a mil, y con cada kilómetro que recorría, su preocupación por Sofía aumentaba. Mientras conducía, llamó a Alan Gray, su amigo y abogado de confianza, para explicarle la situación.
—Alan, necesito que vengas a mi casa ahora mismo —dijo con urgencia—. Lleva el amparo que conseguimos para que Sofía se quede conmigo mientras dure el juicio. Margaret y una familia están en mi casa intentando llev