-Vaya… realmente pensé que iba a entrar a la casa del conde Drácula- Bromeó la joven- Pero debo decir que tienes buen gusto- exclamó la pelirroja, admirando la decoración de la casa de Daniel.
El hombre se rió, mientras tomaba dos vasos de cristal de la vitrina y sacaba su mejor whisky.
-Si tú lo dices…- exclamó con desinterés- Emilia se encargaba de esas cosas- dijo sirviendo un poco de líquido dorado en casa vaso.
La pelirroja dejó de admirar el lugar y se mostró molesta de haber apreciado al