-Señor, por favor, suelte a la mujer para que podamos hacer nuestro trabajo.
Emilia escuchó la voz de uno de los paramédicos provenientes desde dentro de la casa y se apresuró a ingresar seguido de Adrian. Se frenó de golpe a mitad de camino y se giró hacia él.
-Ve con Noah, está en la otra habitación.- le ordenó.
-Pero…- protestó el joven, que no quería estar alejado de su amada.
-Está bien amor, quiero estar con mi padre- exclamó mirándolo con determinación a los ojos.
El ex CEO confió en ell