El tiempo pasó en la familia ensamblada y poco a poco las puntas fueron limadas hasta dejar suaves curvas de lo que fue su pasado tormentoso, ahora todo era paz y esperanza para los Sinclair.
Luego de que Daniel se recuperara de la golpiza que le había dado su enemigo, el hombre creyó que volvería a las andadas, él más que nadie sabía que con la suma correcta de dinero podría comprar hasta al propio juez en su juicio.
Lo que no esperó es que esta vez Adrian estuviera preparado para darle una d