Valentina gruñó entre sueños contra el pecho fornido de Daniel luego de una noche desenfrenada de sexo para ambos desquitarse de sus parejas que los habían dejado por alguien más.
Había sido una noche salvaje, de gruñidos, rasguñadas y tiradas de pelo, hasta que se cansaron, quedando desmayados en la cama.
-Mmmm- murmuró despertándose poco a poco, sintiendo el cuerpo adolorido, pero no le disgustó, al contrario, sabiendo porque le dolía todo. No pudo evitar sonreír aún con los ojos cerrados, re