Capítulo 59 - No me mientas.
La puerta del cuarto de Emma se abrió nuevamente de golpe.
-Ya entendí, ya me voy, solo dame un segundo por favor- exclamó Emilia frustrada, pensando que quien había vuelto a entrar era la pelirroja, quien no soportaba su presencia un segundo más en la casa.
-Emilia…
La voz de Adrian en su espalda hizo que se estremeciera de pies a cabeza, que sintiera una electricidad subir por su columna vertebral, que sus mejillas se sonrojaran por esa voz grave y aterciopelada que decía su nombre.
“Dilo,