La puerta se abrió de golpe, el rostro furioso de la pelirroja apareció en escena, quien miró rápidamente con sus ojos felinos hacia ambos, quienes se sintieron culpables frente a esa mujer.
Valentina estiró su cuerpo hacia afuera, sin poner un pie en la entrada y tomó del brazo a su pareja, tirándolo hacia dentro de la casa, luego cerrando la puerta justo cuando Emilia intentó entrar con su hijo, quedándose congelada en su lugar con su nariz pegada en la madera.
“Casi me estampa contra la puer