Adrian presenció en todo momento el abrazo de despedida de Emma y Emilia, se sintió el espectador de una película dramática de esas que te hacen llorar a cántaros.
Finalmente, la niñera soltó el abrazo y arropó a la niña en la cama, cubriendo su cuerpecito hasta el cuello, luego besó su frente con cariño, como si fuera una madre despidiendo a su niña hasta el día de mañana, y se levantó del suelo, caminando hacia la salida, mientras con disimulo y mirando hacia el suelo, se limpiaba unas lágrim