Emilia se levantó mucho más tarde, confundida y sin saber qué hora era.
¿Había sido un sueño el beso de su amado? Aún sentía sus suaves labios en su piel, como un fantasma de lo que quedaba.
Miró hacia el lado vacío y frío de la cama supo que no había sido un sueño.
comprobó la hora en su teléfono y se encontró con que ya era tarde como para presentarse a la guardería.
-Mierda….- murmuró aún cansada.
Se había dormido la vida, hacía mucho tiempo que no descansaba tantas horas seguidas.
Caminó