Era muy temprano en la mañana, apenas el sol se estaba asomando en el horizonte, cuando Adrian se levantó de la cama que compartía con su amada, necesitaba hacer algo solo, sin Emilia.
La joven liberó un quejido de cansancio desde dentro de las sábanas cuando sintió que el colchón se movía.
-¿Adrian?- murmuró mientras estiraba su mano hacia el lado vacío donde dormía el ex CEO, tanteó la zona sin encontrar el cuerpo de su amado.
Adrian se sentó al lado de la azabache y la besó con cariño en la