Capítulo 61. La invasión.
Para las primeras horas de la tarde, el bullicio de los alumnos en el Jardín de infancias St. James había desaparecido. Desde la reja principal, el edificio lucía imponente, con sus ladrillos claros, ventanales amplios y un jardín meticulosamente cuidado como si estuviese recién construido.
Solo el equipo administrativo y algunos obreros permanecían en el lugar, Aprovechaban la jornada para limpiar y revisar los sistemas eléctricos y sanitarios del edificio y así cumplir con las normativas dist