Capítulo 60. Averiguaciones.
Julián se dirigió a un café, en el norte de la ciudad, para reunirse con el detective Rick Barnes, un viejo amigo de sus días en la universidad.
Barnes había servido veinte años en el Departamento de Policía de San Diego antes de trasladarse a San Francisco por asuntos familiares. Era de esos hombres que nunca dejaban de oler a cuero y café fuerte, y miraban con recelo.
—¡Holt! Siempre tan puntual, nunca cambias —comentó Barnes cuando vio a Julián acercarse a la mesa donde se encontraba, al fin