Capítulo 24. Regreso a casa.
El regreso a casa fue agitado al inicio, aunque enseguida tomó un ambiente silencioso, propio del cansancio acumulado del fin de semana.
Los gemelos apenas bostezaban sin dejar de abrazar los tesoros que habían recogido en la montaña: ramas lisas que parecían bastones mágicos, piedras con formas caprichosas, hojas secas de colores brillantes y, por supuesto, los dibujos que habían realizado durante la acampada.
—Hogar, dulce hogar —murmuró Liam al apagar el motor del auto.
Emma, en el asiento t