Capítulo 10. Un nuevo peligro.
El departamento de Lidia y Carla se llenó con el aroma de las verduras y del pollo servido en los platos. Hacía tiempo que Emma no compartía un momento tan agradable con sus amigas.
Lidia, siempre enérgica, cantaba al ritmo de la música que amenizaba la velada mientras terminaba de organizar la mesa. Carla, más tranquila, aunque igual de alegre, bailaba moviendo las caderas al tiempo que servía el vino.
Emma las veía con una sonrisa que suavizaba sus facciones preocupadas.
—¡Bueno! —exclamó Car