Capítulo 9. Una clara amenaza.
Liam y Emma se acercaron en silencio a la puerta. Antes de salir, él la detuvo al sostenerla de un brazo.
—Quédate un poco más, luego te llevaré a la casa de Lidia.
—Puedo tomar un taxi.
—Yo te traje aquí, yo quiero regresarte.
Ella respiró hondo.
—Tienes a tus suegros de visita, lo mejor es que los atiendas para que no sigan pensando que eres un mal padre.
—Me importa muy poco lo que piensen. No importa lo que haga, nunca cambiarán su opinión de mí.
Emma lanzó una mirada hacia la sala, viendo