Fabrizio
—Hemos seguido a la hija de Belucci como nos lo encargo jefe —me informa uno de mis hombres.
—¿Y qué noticias me tienes?
—Al parecer su padre se enteró de que se vio a escondidas con Carluccio y salió como alma que lleva el diablo a su mansión. Todo parecía indicar que acabaría con él.
—¿Supongo que hay un pero? —inquiero frustrado.
—Su hija escapó de su casa. Llegó antes donde Carluccio y lo defendió de su padre. También le hemos conseguido una cita con él, aunque fue un poco complicad