Fabrizio
—Le agradezco que haya accedido a verme, señor Belucci —le comento al hombre frente a mí una vez que tomo asiento donde este me indica.
—A decir verdad, es que me dio un poco de curiosidad su insistencia en tener una reunión conmigo. Dígame, Fabrizio, ¿por qué yo? ¿Qué clase de negocio es el que desea proponerme?
—Me agrada que sea directo, señor Belucci. Sé que usted tiene varios negocios bastante fructíferos y que toda la zona de Cinque Terre le pertenece por lo que hacer negocios con