Un mes ha pasado desde qué llegamos a México y Lilibeth sigue un tanto distanciada de mí, como ya no sé qué más hacer decido preguntarle a la señora Marion que podría hacer, para lograr que mi mujer me perdone y la idea que me dio es grandiosa, ¿cómo no se me había ocurrido antes?, por lo que hago los arreglos pertinentes para llevarla a cabo hoy por la tarde en el restaurante y confío en que todo salga como deseo.
Lilibeth
Aunque Massimo al final decidió dejar todo por nosotros aún me duele