A pesar de que estoy a unos cuantos días de tener a mi bebé (la cual por cierto será otra niña y se llamará Brianna) he estado haciendo todos los preparativos para nuestra boda, ésta será unos meses después del nacimiento de la bebé, cuando sin previo aviso comienzo a sentir unas pequeñas contracciones, al principio son muy leves, pero conforme pasa el tiempo se van intensificando, lo único que puedo hacer es llamar a gritos a mi marido, quien por suerte también se encuentra en la casa.
—¡Massi