Kisa salió del baño, caminando con calma hacia el salón y llegando en el momento exacto en que vio a Magalí abofetear a Coral. El golpe había sido tan fuerte que la niña cayó al suelo, rompiendo en llanto en cuestión de segundos.
El corazón de Kisa se quebró en ese instante, y más al oír el ruido del choque entre la palma de la mano de Magalí y la mejilla de Coral. No pensó que terminaría arrepintiéndose por ir tan solo unos minutos al baño.
El cuerpo de Kisa se llenó de una rabia incontrolable