Kisa, todavía perpleja y llena de incertidumbre, soltó un largo suspiro.
—No lo sé —replicó con una mirada distante, observando el techo que era iluminado por la luz de una vela encendida, mientras pensaba en la propuesta que Royal le había hecho—. Es demasiado bueno para ser verdad. Está ofreciendo tantas cosas lindas y maravillosas para nosotras, que de verdad... es que no puedo evitar pensar que hay algo más detrás de todo esto. ¿Y si vamos a esa mansión y sufrimos más de lo que pensamos? Ta