Royal despegó los párpados con lentitud, como si éstos le pesaran. Su mente estaba desorientada y buscaba entender dónde se encontraba y lo que había ocurrido. Su visión era borrosa al principio, pero poco a poco comenzó a enfocar los contornos del lugar. El techo se reveló ante él y, aunque todo le resultaba conocido, había algo extraño en la forma en que se sentía. Su cuerpo no estaba entumecido como solía sucederle después de un ataque de catalepsia, ni había esa sensación de rigidez que lo