A MERCED DEL DINERO. C62: ¿Y ese beso que se dieron?
Cuando Lucas detuvo el auto frente a la mansión, apagó el motor y giró la cabeza hacia Marfil, queriendo prolongar un poco más el momento. Había algo en ella que lo mantenía cautivo, y aunque la noche estaba llegando a su fin, él no quería despedirse todavía. Se bajó del vehículo casi al mismo tiempo que ella, con la intención de acompañarla hasta la puerta, pero Marfil detuvo su paso y lo miró con una leve sonrisa en los labios.
—No es necesario que me acompañes —articuló con voz serena—. Pode