A MERCED DEL DINERO. C57: Me duele perder a un amigo.
Marfil y Richard permanecieron en silencio, con sus miradas atrapadas en una tensión invisible que parecía envolverlos por completo. Ninguno de los dos se atrevía a romper el momento, aunque en sus mentes bullían pensamientos caóticos. Richard, con el peso de la culpa oprimiéndole el pecho, no sabía qué decir ni cómo actuar. Marfil, por su parte, comprendía que insistir demasiado podría ser contraproducente. No quería asustarlo ni hacer que se alejara aún más. La clave estaba en la paciencia, e