A MERCED DEL DINERO. C103: No quiero engañarte.
Lucas se acercó a Marfil con pasos mesurados, aunque la ansiedad era evidente en la rigidez de su mandíbula y en la manera en que sus manos se crispaban antes de atreverse a tocarla. Cuando finalmente enmarcó su rostro entre sus palmas, sus dedos se deslizaron con temblor, como si temiera que ella pudiera alejarse en cualquier momento.
—No, no —murmuró—. Por supuesto que no. Jamás te haría algo así.
La observó con una necesidad casi desesperada, como si buscara en sus ojos la confirmación de qu