Narra Charlotte
Unos fuertes brazos y un cuerpo demasiado cálido para mí, hace que me despierte. Confundida y desorientada, miro a mi alrededor, descubriendo con el olor, que estoy en la habitación del señor Holftmann.
¿Seguirás llamándolo así después de haber entrado profundamente en ti? — pregunta mi mente y yo me avergüenzo al recordar todo lo que hicimos.
Dios mío, ¿Cómo fue que no me mantuve calmada? ¿Cómo fue que llegamos tan lejos si no podía siquiera verme por las heridas? — me preguntó